Y por supuesto, se llamará Lucas! Su mamá, Silvia, no esperaba más que encontrarse con una merienda de domingo familiar, y allí estábamos todas las amigas escondidas, para darle la sorpresa.

Unas se encargaron de comprar unos regalitos al bebé, otras de preparar un album de fotos hechas con una cámara instantánea Polaroid, que íbamos pegando según iban saliendo, y yo busqué algo sencillo, pero que llamara la atención a su llegada!

Compré unas letras de madera, de tamaño mediano, y una pintura satinada acríclica. Escogí un azul subido que combinara con los adornos de papel.

Una vez secas, las decapé ligeramente, haciendo incapié en los bordes, para restar el efecto dulce y suave, ya que lo que quería conseguir era, con pocos elementos, un resultado festivo.

Escogí una superficie que estuviera nada más entrar ellos por la puerta, y los regalos los colocamos a ambos lados.

Silvia miraba todo, pero no se daba cuenta al principio de que era para ella! La emoción de ver a sus amigas allí, creo que hizo que tardara en reaccionar!

Fácil para que lo podáis hacer en casa, con poco, las celebraciones y encuentros se convierten en algo muy especial!