“Mayo”… ¿Sabías que también es una enramada o ramo que ponían los novios a las puertas de sus novias el primer día de este mes?… Me inspiró para esta composición, en la que he utilizado la Paniculata.

Dulce y elegante, no puede faltar en una boda romántica y sencilla. Como esta bonita tradición lo es, verdad?!

Es una planta que mide entre 90 y unos 120 centímetros, y se compone de una buena cantidad de ramilletes que destacan por ser muy finos, frágiles y sencillos de partir. Su flor es quizás lo que más llama la atención de ella, ya que es blanca y a menudo se le conoce con el nombre de “velo de novia”.

Esta flor silvestre es un auténtico acierto en las celebraciones al aire libre, y para nuestra próxima decoración, estará presente sin duda!

Aquí os dejo esta inspiración, como adelanto, en forma de corona, un bonito detalle hecho con cariño, que os animo a poner en práctica en las vuestras, para darle vuestro toque personal.

Hasta pronto!