Siempre me gustaron las tradiciones, y conocer su origen.

Encontré en esta campana, un bonito guiño a una de ellas, para decorar en nuestra próxima boda, que adorné con unas flores… así de sencillo! así de bonito! No crees?… El toque rústico de la cuerda, que puse en esta ocasión más gruesa de lo normal, me pareció que le aportaría un poquito más de fuerza y alegría!

Querer que se besen, en la celebración, es algo que muchos invitados reclaman a los novios, pero yo apuesto por dejar varias de estas campanas que he preparado, en algún rinconcito que se quiera resaltar, haciendo alusión, y no tanto para hacerlas tintinear!

De dónde vienen estas costumbres?

Sabías que según la tradición irlandesa, las campanas se hacen sonar en las bodas, para alejar a los espíritus malignos y para asegurar una vida familiar armoniosa?

Que la novia lleve un ramo de flores, es una costumbre que fue importada por los cruzados de Tierra Santa, que lo vieron de las novias serrainas. Confeccionado con flores de azahar, símbolo de pureza. Con el paso del tiempo, se han incorporado todo tipo de flores y formas.

Y… a quién se debe la tradición de tocar las marchas nupciales de Mendelssohn y de Wagner, antes y después de la ceremonia? Parece ser que viene de la boda de la princesa Victoria de Inglaterra, con el príncipe Federico Guillermo de Prusia…. ay! me gustó tanto la serie en TV!… La princesa eligió ella misma las dos marchas: La de Mendelssohn para su entrada a la iglesia y la ópera Lohengrin de Wagner para la salida de la iglesia ya de la mano de su esposo. Ella seleccionó personalmente esta música porque era gran admiradora de Mendelssonh y Wagner. Al poco tiempo, todas las novias de la isla entraban y salían de la iglesia con la música que había escogido la princesa.

Hasta pronto, y si conoces alguna, estaremos encantados de que la compartas con nosotros en Comentarios!

Besos!